Comenzamos

Bienvenid@s a “El día de la marmota”, un blog destinado a hablar de educación.
El blog toma prestado el nombre de la película “Groundhog day” . Un meteorólogo queda atrapado en un bucle temporal, obligado a vivir el mismo día una y otra vez. Aunque cada día varía sus acciones, siempre despierta en la misma cama debiendo volver a vivirlo, y sólo se libra de su tortura al, por decirlo así, hacer las cosas bien.
Intento hacer una relación entre este hecho fantástico y nuestra educación. Una educación que no para de cambiar, yo mismo empece a estudiar en la E.G.B y acabé en la E.S.O, pero son cambios que no modifican el espíritu de la escuela y tampoco las desalentadoras cifras de fracaso y abandono escolar en nuestro país. Quizás, al igual que Bill Murray, si empezamos a hacer las cosas bien dejemos de vivir en el día de la marmota.
Dicho esto me presento, soy un estudiante de primero de pedagogía con muchas ganas de aprender, y os animo a participar en mi blog, donde vuestros comentearios serán bien recibidos.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

¿Se puede medir el aprendizaje?

¿Se puede medir el aprendizaje?

Debo poneros sobre aviso de mi profunda ignorancia, no hacerlo sería ruin. Como digo en la pequeña presentación del blog, sólo soy un estudiante de primero... así que lo que leáis en este blog carece del más mínimo carácter académico, más bien está escrito desde efímeras impresiones y seguramente en un futuro, donde digo digo diga diego.
Para posicionarme, antes debo definir lo que considero aprendizaje. Para mi hablamos de aprendizaje, siempre que la persona adquiera conocimientos, habilidades o comportamientos; siendo este el proceso y no los contenidos en si mismos.

Sabiendo lo que es aprendizaje, veamos ahora que se entiende por medir: “ es la determinación de la proporción entre la dimensión o suceso y determinada unidad de medida”.

Es evidente que se puede medir el aprendizaje memorístico, todos lo hemos experimentado. Pero quizás la pregunta sea incompleta. Quizás deberíamos plantearla así: ¿se pueden medir todos los aprendizajes?, ya que debemos tener en cuenta que los aprendizajes realmente útiles serán el significativo y el relevante.

Otra pregunta que se me ocurre es : ¿Merece la pena medir los procesos de aprendizaje?. Pensad que si nos despegamos del aprendizaje memorístico, medir cualquier otro aprendizaje puede ser una tarea muy difícil y que conlleve un gasto de tiempo y energía desproporcionado.

Más preguntas me surgen (sin tener aun respuesta para las anteriores), si se pudiese medir ¿de que exactitud hablamos?

Las ciencias sociales, entre las que nos encontramos, son consideradas por muchos pseudociencias o ciencias menores, inexactas. Pero en mi opinión, lejos de ser una ofensa para nosotros, debería ser un halago. Tengo la creencia de que todo lo que nos rodea obedece a las mismas leyes, la diferencia entre las ciencias exactas (matemáticas, física) y las ciencias sociales (antropología, pedagogía, sociología...) radica, en parte, en el número de variables a tener en cuenta para explicar cualquier fenómeno. Me explico, creo que las ciencias sociales no son exactas debido su altísima complejidad, pero esto sólo demuestra las limitaciones intelectuales y tecnológicas que aun tenemos. Preguntarnos si se puede medir todo el aprendizaje, sería como preguntar en el siglo XV si se puede viajar a la luna. Evidentemente no se podía en este siglo, y cualquiera hubiese respondido que no, pero eso no significa que no se pueda en la actualidad. Por tanto, la pregunta que me atrevo a contestar no es la del título de esta entrada, si no más bien : ¿Se puede medir todo el aprendizaje y con exactitud hoy en día?

No, no se puede medir el aprendizaje, no al menos de una manera medianamente seria. Medir implica, en mi opinión, un análisis cuantitativo. He oído eso de “el aprendizaje no puede ser medido de manera cuantitativa, y no debe ser medido sobre los resultados, debe ser medido en si mismo”. Seguro que tiene sentido, pero como ya sabéis, soy bastante ignorante, así que eso me suena a chino. Medir de manera cualitativa, a mi modo de ver, es casi como la la famosa “cuenta de la vieja”. ¿Para qué medir, si no se hace de forma exacta?

El aprendizaje no se puede medir, y si se mide será “chapuceramente”. Además,¿por qué medirlo?
debería bastarnos con detectarlo; detectar el aprendizaje o su ausencia, ver los porqués y tomar medidas que se ajusten a cada situación. Podemos estar contentos si tenemos la certeza de saber que alguien está aprendiendo, más me parece pretencioso, puesto que tener dicha certeza no es nada fácil.

2 comentarios:

  1. He pasado un rato en este rincón de tu blog y me gustaría comentarlo.
    En primer lugar medir el aprendizaje me parece pretencioso como bien dices. De hecho comparto el hecho de que nos bastaría con detectarlo. ¿Para que más? ¿Que finalidad?
    Tenemos que dejar paso a otras formas de progreso que no se basen en la competición. Así que a la pregunta ¿se puede medir el aprendizaje?, no seré yo quien diga que no, pero en el caso que así sea no me serviría de nada.
    En otro momento debatiremos sobre ¿Que es aprender? pero eso ya es otra historia...
    Un saludo!

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    1. Gracias por tu comentario Marcos... tengo ganas de oir a los compañeros el miércoles.
      Saludos!

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